Con un Trafkintu celebró sus 60 años la escuela municipal Lenfuén de Padre Las Casas

Semillas de cilantro, porotos, suculentas, grosellas y maqui, hubo en el Tranfkintu del aniversario número 60 de la Escuela Municipal Lenfuén de Padre Las Casas, el primer evento presencial de los 17 estudiantes que integran el establecimiento de primero a sexto básico, ubicado en el Km 20 hacia Huichahue, donde se resaltó el aspecto emocional de los alumnos tras el encierro generado por la pandemia.

“Estas son las iniciativas que como municipio queremos fomentar, donde podamos fortalecer nuestra identidad y nuestra cultura, es por ello que, en este aniversario número 60, felicito a su directora y a todo su equipo docente, asistentes de la educación, estudiantes y apoderados, por gestionar y participar de este Trafkintu y por preservar nuestras tradiciones”, valoró Mario González, alcalde Padre Las Casas.

La directora de la Escuela Lenfuén manifestó que se replanteamos el aniversario, “y del evento competitivo, pasamos a uno más integrador, social y con un fin más pedagógico, de modo que tengan un aniversario con una identidad más clara de la escuela”, manifestó Ivonne Suazo, directora de la Escuela Lenfuén.

Añadió que en esta oportunidad quisimos transmitir a la comunidad educativa, los sellos medioambientalistas, de educación emocional y de la educación sostenible, que tiene que ver con el cuidado de los recursos energéticos. “Así que hemos querido hacer esta actividad con el fin que los niños puedan conocerse y reconocerse desde el punto de vista emocional, ya que detectamos que ellos no se conocían y había habilidades sociales y emocionales que no estaban bien adquiridas, porque no compartieron con otros niños durante casi dos años”, argumentó.

Uno de los espacios más motivadores para los alumnos, es el intercambio de productos y Romina Ulloa, profesora de Interculturalidad básica en contexto Mapuche de las escuelas municipales Lenfuén, Licanco y Tromén Quepe, explicó el significado del Trafkintu. “Es una actividad ancestral de recuperación del sistema económico de comercio que tenían las familias mapuches en forma natural y directa. La permuta sucedía en el campo o en las casas, donde se intercambiaban animales o plantas y acá en la Escuela, se privilegia el concepto de intercambio y se invita a que las familias vengan a la escuela a hacer este “intercambio cariñoso” entre dos personas, de modo, que donde nos encontremos con esa persona, podemos hacer “Traf” para toda la vida y estos valores son lo que les enseñamos a los estudiantes para que se mantengan en el tiempo”.

La profesora argumentó que los niños intercambian plantas, semillas, juguetes, lanas naturales, ropa, mantas y aros de plata, entre otros productos de acuerdo a lo que tiene la persona, “lo importante es que sean cosas apreciadas y ese es el sentido del Trafkin, que sea cariñoso, respetuoso y que exista una relación en el tiempo”, acotó Ulloa.

Abraham Hidalgo, estudiante de cuarto básico comentó que su mamá es guardadora de semillas y plantas y que apoya el Trafkintu, como asistente de la profesora de Interculturalidad. “Yo debo ayudar a la tía en lo que necesite, como atender las mesas, ordenar por orden alfabético los productos que trajo cada niño y profesor y queden en una misma fila. Para mí, el Trafkintu es algo cultural, antiguo y siento que es importante”, aclaró.

Isabella González, estudiante de cuarto básico, estuvo a cargo del stand de las emociones y explicó el trabajo realizado. “Tengo este librito que representa las emociones de nosotros y que debíamos complementar: tienen nuestras fotos y espacios para contar cómo me llamo, cómo soy, mi edad, mis ojos, mi pelo y mi forma de ser, como la mía, soy tranquila, enojona y seria (por mi hermano), soy feliz y amable”, contó.

Y para la presidenta del Centro de Padres y Apoderados, Ximena Urrutia es una actividad destacable. “Hoy es la primera vez que nos reunimos, estamos agradecidos por que se lograron traer a los niños al colegio con todas las precauciones, los protocolos y así hoy disfrutan de todos los trabajos que hicieron, y los papás podemos ver lo que hicieron en las casas, que tanto costó y que hicieron con mucho cariño y amor”.